Hace siglos se tenía mucha devoción a esta Virgen en la localidad, debido a la presencia de los dominicos. Bajo su amparo existía una sociedad de socorros mutuos, una especie de cooperativa que ayudaba a sufragar los gastos de los entierros de sus miembros. Nos lo cuenta el cronista Antonio Cantero.
Hoy, miércoles 7 de octubre de 2026, la iglesia católica celebra la fiesta de Nuestra Señora del Rosario. Aprovechando esta fecha el cronista, Antonio Cantero, nos habla de la vinculación de Doña Mencía a esta Virgen. «Era la advocación mariana que más fervor religioso suscitaba en Doña Mencía entre los siglos XVI al XVIII«. Su arraigo aquí se explica por la presencia de los dominicos en el municipio, ejerciendo funciones parroquiales y fomentando la devoción a esta advocación, con la que estaban vinculados.
Contaba con capilla en la antigua iglesia dominicana. Incluso, en el archivo de la parroquia, se conservan los Estatutos de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario y Hermandad de Entierros, de 1752. La entidad tenía una importancia social destacada porque bajo su amparo existía una sociedad de socorros mutuos, una cooperativa que tenía por objeto pagar los gastos ocasionados por la muerte de sus miembros.
La entidad distinguía entre dos categorías de hermanos: los numerales y extra numerales. Los primeros con más derechos, desempeñaban los cargos de los órganos de gobierno, procurando que fueran de posición económica desahogada.
El principal acto religioso que tenía era la procesión que se hacía, anualmente, el primer domingo de octubre, por ser el más cercano al día 7, cuando conmemora su fiesta principal.
Su devoción cae con la marcha de los dominicos de Doña Mencía. La imagen se perdió con el incendio de la iglesia de 1932.



